Hay dos cosas que obsesionan a Colin Singleton: los anagramas y las
Katherines.Lo primero se
explica porque es un niño prodigio. De hecho, a sus dieciocho años, sueña con
llegar a ser un genio, tener su «momento eureka» y pasar a la historia como
tantísimos otros descubridores e investigadores antes que él. Ser recordado.Lo segundo es
sencillamente porque le gustan las Katherines. No las Katies, ni las Kats,
Kitties, Cathys, Rynns, Trinas, Kays, Kates y mucho menos las Catherines. No.
KATHERINES. Pero cuando por fin parecía haber encontrado a la definitiva,
Katherine XIX cortó con él, como todas las demás.Es así como, tras
su decimonovena ruptura con una Katherine, Colin comienza a plantearse el amor
de una manera puramente científica. Las relaciones, las rupturas… y entonces
¡eureka! El teorema Katherine: una simple fórmula capaz de predecir
universalmente el ascenso y la caída de las relaciones amorosas. Todo un logro
incluso para su prodigiosa mente, pero ¿hasta qué punto el amor es pura
matemática?Colin, en compañía
de su inseparable amigo Hassan, lucha por encontrar un motivo por el que seguir
adelante, mientras trata de olvidar a Kaherine XIX y descubrir aquello por lo
que será recordado. Un viaje por Estados Unidos los conducirá hasta Gutshot,
Tennesse, donde su concepción del mundo tomará un nuevo camino.DESCARGA
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